Las nuevas tecnologías de transporte ofrecerán beneficios de seguridad a todos los usuarios de la carretera

Según el Departamento de Transporte, alrededor de 327.000 millones de millas se recorrieron en las carreteras del Reino Unido en el año que finalizó en septiembre de 2018. Si bien el tráfico de automóviles ha alcanzado su nivel más alto registrado hasta ahora en el Reino Unido, nuestra necesidad de mantenernos en movimiento también está impulsando la adopción generalizada de nuevos medios de transporte personal, lo que plantea nuevas preocupaciones sobre la seguridad para todos los usuarios de la carretera. Las últimas tecnologías integradas directamente en los vehículos pueden contribuir en gran medida a mejorar algunas cuestiones de seguridad.

Las calles y aceras de nuestras principales ciudades están empezando a parecer junglas repletas de nuevos artilugios. Junto con la preocupación por la congestión del tráfico, la gente está recurriendo a diferentes formas de viajar, desde bicicletas eléctricas hasta scooters, pasando por las tablas de snowboard y los Segways. Se prevé que las ventas mundiales de scooters eléctricos de dos ruedas aumenten de 34,4 millones en 2016 a 55 millones en 2024, según Global Market Insights, lo que sugiere que nuestras opciones de transporte seguirán evolucionando a un ritmo rápido.

Mientras que los scooters eléctricos ofrecen ventajas en términos de costes y comodidad en ciudades congestionadas por el tráfico, también están alimentando la cuestión de si necesitamos replantearnos la seguridad vial, ya que los coches y los camiones comparten espacio con una amplia y diversa gama de nuevos métodos de transporte.

Aprovechamiento de las tecnologías emergentes
El informe de la OCDE «Science, Technology and Innovation Outlook 2018», de noviembre de 2018, afirma que algunos desarrollos tecnológicos recientes tienen un enorme potencial: la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la robotización pueden aportar ventajas considerables, complementando la competencia humana de forma inteligente.

A pesar de que todavía no se ha empezado a conducir coches totalmente automáticos, muchos de los nuevos coches están diseñados con una serie de características autónomas para que la conducción sea más fácil y segura. Tienen tiempos de reacción más rápidos que los humanos y con la conectividad V2X, eventualmente se comunicarán con otros vehículos, usuarios de la carretera y peatones para anticiparse a cualquier peligro y saber qué se avecina.

En los automóviles, las tecnologías de cámaras y radares, junto con el lidar (radar láser), ya se están utilizando para mejorar la experiencia de conducción y tienen un potencial particularmente fuerte para mejorar los elementos de seguridad vial. Por ejemplo, el sistema de aparcamiento automatizado del Nissan Leaf ayuda a evitar accidentes causados por errores humanos, al facilitar la detección de peatones, ciclistas y ciclistas en los puntos ciegos alrededor del coche. Según las últimas estadísticas sobre seguridad vial en 2017, 73 peatones y 10 ciclistas murieron en el Gran Londres y muchos más resultaron gravemente heridos. Potencialmente, algunas de estas vidas podrían haberse salvado utilizando métodos automatizados de detección.

Estas nuevas tecnologías también permiten controlar la velocidad de acuerdo con el entorno, mantener los vehículos en la dirección correcta, evitar colisiones y visualizar la zona alrededor del coche para facilitar las maniobras. Pronto, incluso podrán analizar el grado de cansancio del conductor, así como su nivel de concentración, alertando o aconsejando que se tomen un descanso antes de continuar su viaje.

Una movilidad más segura hoy en día
Los vehículos que utilizan las nuevas tecnologías, ya sean automóviles, autobuses, furgonetas o incluso vehículos pesados, ya están disponibles y se están convirtiendo en algo habitual, ofreciendo una movilidad más segura que nunca.

El despliegue de nuevas tecnologías en los vehículos debe estar respaldado por la reglamentación. Una de las iniciativas clave para ello es la ampliación de la lista de componentes obligatorios de la Comisión Europea en los vehículos personales y pesados. En abril de 2018, la Unión Europea hizo obligatorio el sistema de llamada de emergencia eCall en todos los vehículos nuevos vendidos en la UE. Además, el control de crucero que lee y se ajusta a las señales de límite de velocidad y un sistema que alerta al conductor cuando se aleja accidentalmente de su carril están en discusión. La UE, los gobiernos y los fabricantes de automóviles deben mantener el impulso de estos reglamentos.

Las nuevas tecnologías automovilísticas son una parte fundamental de la construcción de las ciudades inteligentes del futuro. Aunque a los vehículos autónomos aún les queda un largo camino por recorrer, las características inteligentes incorporadas a los vehículos contribuirán inevitablemente a mejorar enormemente la seguridad de todos los usuarios de la carretera y a establecer una infraestructura de transporte práctica.