hacer natación

Todo lo que necesitas para empezar a hacer natación

Siendo un deporte que nació de la necesidad de supervivencia en entornos acuáticos, la natación es a día de hoy uno de los ejercicios más completos a la hora de tonificar nuestra musculatura, mejorar nuestra resistencia, alinear nuestra espalda y mucho más.

Sin embargo, empezar a hacer natación puede ser más complejo de lo que uno suele pensar de buenas a primeras, pues hay varios factores importantes que mucha gente pasa por alto y que disminuyen su rendimiento, tanto a gran como a pequeña escala.

A continuación tocaremos muchos de los aspectos más necesarios y complejos de la natación como deporte, pero también como modo de vida.

Equipación

Si queremos empezar a hacer escalada, fútbol o baloncesto, compraremos calzado y vestimenta adecuados, además de una serie de accesorios y complementos diseñados para ayudarnos en el desempeño de nuestra labor.

Aunque se desarrolle en el agua, la natación no es menos exigente en este aspecto, pues seguimos necesitando de ropa adecuada, como un bañador que sea hidrodinámico, gafas de bucear, calzado para las inmediaciones de la piscina, una toalla adecuada y otra serie de accesorios para nadar.

En términos generales, lo ideal, si acabamos de empezar es hacernos con un gorro de natación, un accesorio obligatorio en la mayoría de piscinas olímpicas; pinzas para la nariz si tenemos pensado hacer natación artística o gimnasia acuática, pues estas prácticas suelen implicar sumergirnos boca abajo; y en casos especiales, también nos podemos plantear adquirir unas bolsas cubrezapatos para caminar alrededor de la piscina sin ensuciar las inmediaciones.

Si además buscamos mejorar nuestro propio récord de brazadas, calcular cuántas calorías estamos quemando durante nuestra sesión de natación o nuestras pulsaciones por minuto, existen todo tipo de relojes para natación muy personalizados para nuestras necesidades y que incluso pueden hacer un seguimiento inteligente de nuestro avance físico o conectarse a ordenadores.

Estos relojes son, obviamente, resistentes al agua y sus pantallas se pueden utilizar aunque estén húmedas.

Mentalización

El deporte físico no es únicamente físico. Al igual que muchas otras cosas en la vida, el ejercicio y en particular la natación, con la necesidad imperiosa que la acompaña de controlar adecuadamente nuestras respiraciones y movimientos para evitar ahogarnos, tienen un componente profundamente psicológico.

El popular y extendido Método Feldenkrais es una práctica centrada en la auto-exploración de nuestro cuerpo y de nuestros movimientos, con el objetivo de despertar nuestro cerebro y reorganizarlo para ser capaces de regularlo de forma autónoma.

Este método ayuda a liberar tensiones y dolores, además de aumentar la agilidad.

Uno de los aspectos más útiles del Método Feldenkrais es que nos ayuda a reconocer aquellos movimientos que tienen más probabilidades de provocarnos dolores o contracturas, dado que aprenderemos sobre el funcionamiento de las distintas partes de nuestro cuerpo.

Fisioterapia

Si se da el caso de que sufrimos una lesión nadando, ya sea por esforzarnos en exceso durante nuestros ejercicios o por alguna clase de accidente, golpe o cualquier otro daño típico al llevar a cabo un deporte, lo ideal es que nos planteemos visitar la clínica de un fisioterapeuta.

La fisioterapia deportiva está centrada particularmente en sanar lesiones derivadas del esfuerzo físico extenuante, además de recuperar la completa movilidad de aquellas zonas lesionadas.

Los profesionales de este campo nos enseñarán numerosos ejercicios y prácticas facilmente adaptables a nuestra vida cotidiana, con la idea de que los llevemos a cabo por nuestra cuenta y así disminuyan las probabilidades de otra lesión.

Por si fuera poco, los fisioterapeutas también disponen de una avanzada tecnología basada en electroestimulación, ecografías y otra serie de técnicas de última generación dedicadas a acelerar el proceso de recuperación que suele acompañar a una lesión.

Es importante que estemos en contacto con nuestro propio cuerpo, tanto mental como físicamente. Si seguimos estos pasos y prestamos atención a estos apartados, nuestros ejercicios de natación serán productivos y mejorarán nuestra calidad de vida, tanto a corto como a largo plazo.