mundo del emprendimiento

Claves para ser un buen empresario

Los emprendedores que más huella dejan tienen algunos aspectos en común. Unos son innatos, mientras que otros se pueden aprender.

En el mundo del emprendimiento y los negocios, hay unos cuantos nombres que destacan por encima de los demás. Son personajes que han hecho historia en algún momento, no sólo por haber amasado una fortuna, sino por marcar una pauta a seguir. Algunas de las habilidades que han demostrado son propias, aunque existen otras que es posible aprender a utilizar. Destacaremos varias de ellas.

Una educación aplicada

No se puede ser un buen emprendedor sin tener una educación adecuada. Cuando se trata de educación, no es que haya que ir a una universidad para recibir formación superior, sino contar con los conocimientos suficientes para tener claro cuál es tu objetivo en la vida. Lo bueno de esto, es que no existe un límite de edad para acceder a ella, de modo que es posible recibir la educación necesaria en cualquier etapa de la vida.

De hecho, muchos triunfadores lograron el éxito a una edad bastante avanzada, después de haber probado sin éxito varias fórmulas. Cuando se dieron cuenta de que necesitaban contar con formación en materias como la economía y organización, fue cuando comenzaron a destacar.

Algunos empresarios como Juan Carlos Briquet han querido abrir una puerta de oportunidades a otros, potenciando el desarrollo personal y la autosuficiencia, buscan que el talento no se quede fuera de escena por no potenciar las habilidades.

Aprovechar las oportunidades cuando aparecen

Aunque puede parecer evidente, los grandes emprendedores saben identificar las oportunidades y aprovecharlas. No es tan sencillo como parece, sobre todo porque hoy día hay muchas opciones que se presentan como algo revolucionario, cuando lo cierto es que no lo es tanto.

De nuevo, es fundamental tener unos conocimientos previos, con los que valorar en poco tiempo si se trata de una oportunidad que merece la pena o es mejor dejarlo pasar y buscar otra cosa.

Hoy, gracias a las nuevas tecnologías, se pueden analizar mejor muchas de estas oportunidades, y ver cuáles son las que mejor se adaptan a las características u objetivos. Contar con una lista de franquicias donde se explique con detalle en qué consisten, por ejemplo, puede ser un buen punto de partida para decidir el camino que se quiere seguir.

Estar al día con la fiscalidad

Hay quien cree que sólo puede ser un triunfador si consigue engañar para ahorrar impuestos, pero esto está muy lejos de la realidad, porque el resultado puede ser bastante nefasto. Las noticias de grandes empresas que son denunciadas por evadir impuestos no dejan de aparecer, de modo que es mejor no jugársela.

No es lo mismo tener una buena organización fiscal que buscar la manera de no pagar impuestos. Lo mejor es contar con una buena gestión tributaria, que simplifique los procesos y permita tener bajo control todos los apartados. De este modo se puede identificar mejor dónde y cómo invertir, desgravar y mantenerse al día con la ley para no incurrir en problemas que cuestan muy caros.

Hacer las cosas simples

Los verdaderos gurús de los negocios no se complican. Pero además, hacen que los demás también lo tengan muy fácil, lo que atrae a mucha gente porque a todos nos gusta que las cosas sean lo más sencillas posibles.

Esto no siempre es posible, aunque si se mantiene un análisis continuo de los procesos, se pueden identificar pasos que no son del todo necesarios, eliminarlos y ganar enteros, como cuando se emplea un modelo de factura simplificada que todo el mundo puede comprender sin tener que recurrir a un manual de instrucciones.

Para conseguirlo, es importante estar siempre al tanto de todo, de modo que se necesita tiempo y esfuerzo. Ésta puede ser la razón de que muchos de los grandes emprendedores reconozcan que duermen muy pocas horas, porque siempre están buscando nuevas maneras de evolucionar, innovar o encontrar nuevas oportunidades.